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sábado, 21 de mayo de 2016

Una buena idea: separar la cocina del salón con una estructura de hierro y cristal

La mayoría de nosotros estaríamos encantados de tener una cocina equipada con: isla, office, lavandería, zonas de almacenaje y conectada de forma natural con otras áreas de la casa. Precisamente así es la que vamos a ver hoy, creada por Moretti con una planificación que preserva amplios espacios libres para los usuarios, aportando capacidad y funcionalidad pero sin sobrecargar el ambiente.

Una de las mejores ideas que nos puede venir muy bien, es la de separar la cocina del salón con un cerramiento conformado por una estructura de hierro y cristal, un elemento que mantiene la conexión visual entre ambas estancias, al tiempo que favorece la difusión de la luz natural por todo el espacio, pero que aísla los dos espacios de forma física.


Como podéis ver en las fotos la cocina está organizada a partir de una isla central en la que se ubican las zonas de cocción y preparación, además de una barra para desayunos, distribuyendo el resto del mobiliario en L a lo largo de dos paredes: una destinada a armarios columna, en la que se integran electrodomésticos y zonas de almacenaje, y otra a módulos bajos, que alberga la zona de lavado, situada justo frente a una ventana para aprovechar la entrada de luz exterior.
La ventaja de esta distribución es que la proximidad entre las zonas de almacenaje, trabajo y office permite reducir los recorridos y minimizar los desplazamientos durante la elaboración y servicio de un plato. Además, el espacio libre alrededor de la isla permite que varias personas puedan moverse con libertad, compartiendo espacios o tareas sin molestarse.

La encimera de la isla ofrece una amplia superficie de trabajo y, además, se prolonga para convertirse en una barra que, complementada con cuatro taburetes Bebo de Softline, resulta perfecta para disfrutar de un desayuno o almuerzo rápido. En su cara interior, la isla reúne tres módulos portaplaca estructurados en tres niveles de cajones que, al equiparse con los accesorios de interior, proporcionan más organización y capacidad.
Por otro lado, un elemento que destaca siempre en las cocinas de Santos es módulo persiana que, al incorporar una zona adicional de trabajo y tomas de corriente e iluminación propia, permite utilizar pequeños electrodomésticos sin necesidad de cambiarlos de lugar. De esta forma, una vez finalizada la tarea, basta con cerrar el mueble para que todo quede recogido y apartado de la vista.

Pero esta cocina aún esconde otro secreto... Cumpliendo los deseos de los propietarios de la vivienda, Moretti habilitó un espacio anexo a la cocina como zona de lavandería. Para lograr mayor discreción, la puerta de acceso se proyectó a medida con bisagras ocultas, cubriendo su cara exterior con el mismo papel que la pared para que pasase totalmente desapercibida. ¡Una de esas ideas de las que hay que tomar nota!
El mobiliario, un diseño ARIANE Blanco seff de Santos, se organizó en línea, combinando módulos bajos y columnas para dotar a la estancia de todo lo necesario para facilitar el trabajo: la parte baja la integran un portafregadero, una secadora y una lavadora, mientras la zona de columnas reúne un armario para servicio de lavandería, otro de planchado y un tercero para útiles de limpieza. Es decir, que lo único que le falta a esta zona es que nos haga la colada sola...
Se trata de una cocina sencilla en apariencia, minimalista y en blanco, pero con infinidad de detalles muy cuidados en diseño para maximizar la funcionalidad. Y lo que más me ha gustado es esa conexión salón-cocina-lavandería, con dos separadores tan diferentes como son la estructura acristalada y la discreta puerta con bisagra oculta.
Más información | Galán Sobrini ArquitectosMoretti y Santos
Fotos | Nacho Uribe

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